Una porción de aire
trajo mi nombre.

(Qué estéril parece
el silencio,
cuando no me llamas).

16 palabras


12 comentarios en “”

  1. Qué bonito, como siempre. Me gusta lo del silencio estéril, como si no pudiera parir tu nombre.
    Un abrazo

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  2. Gracias, Ana! Le estuve dando vueltas y más vueltas a lo del silencio, porque el sonido del nombre lo destruye. Pero bueno, tampoco dejé de dormir por eso :o)
    Un abrazo.

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  3. …Y a mi que los silencios me parecen mas bien fecundos…

    Pero me gusta la imagen que sobrevuela sobre ese aire.

    Besicos, amiga.

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    • No, si tienes razón… :o) El silencio puede hacer muchísimo bien, pero claro, es como todo: cuestión de perspectiva.
      Gracias, Cabopá.
      Un besote.

      Responder

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